Capacitación

BARE comparte un artículo de Forbes sobre las tendencias en capacitación para 2020

Uno de los riesgos que la no capacitación genera es la desmotivación del empleado, aunado a una rotación de personal dentro de una organización.

Por Lulú Torres*

Hoy más que nunca tenemos que estar reinventándonos y adaptándonos a los cambios, de ahí la importancia de estar en constante capacitación.

No obstante, no podemos resumir la capacitación en un curso y nada más. La capacitación tiene que ver con 3 factores: La regla en capacitación que hoy está muy en boga: 70-20-10. Si tu formación dentro de la empresa corresponde a un 100%, el 70% tiene que ver con la capacitación en el lugar de trabajo (training on the job). El 20% tiene que ver con el mentoring o coaching; es decir, cómo un líder te enseña la manera correcta en la que debes hacer las cosas. Y el 10% tiene que ver con capacitación vía cursos, diplomados, talleres, etc. Todo ello te hace “accountable” de tu propio desarrollo.

¿Por qué capacitarse?

  • Contribuye a generar más líderes, generando un Semillero
  • Crea conocimiento y habilidades en todos los puestos
  • Promueve una mejor relación entre el líder y sus colaboradores
  • Mejora la comunicación del equipo con otras áreas de trabajo
  • Agiliza la toma de decisiones y solución de problemas
  • Vuelve más productiva a la gente
  • Genera nuevas ideas

Uno de los riesgos que la no capacitación genera es la desmotivación del empleado, aunado a una rotación de personal dentro de una organización.

Lo que viene 

Partimos de la importancia de desarrollar las competencias que cada empleado requiere para realizar su labor, y facultarlos, lo cual busca que los colaboradores realicen su trabajo sin necesidad de un líder, con el fin de que éste sea más estratega y menos operativo.

Algunas tendencias hacia el 2020:

  • Microaprendizaje: Se trata de darle al aprendiz contenidos cortos, en pequeñas cantidades, pero de manera constante. Es decir, en vez de darle un curso de cinco días, se administra la información mediante, por ejemplo, vídeos de corta duración, breves mensaje de texto, mensajes de recordación en celulares, y ellos mismos pueden transmitir sus aprendizajes en vivo y mandarlos al equipo.
  • Gamificación. Ya es una realidad en México. Aunado a lo anterior, se pretende además que la capacitación sea divertida para los adultos, a través de juegos en línea. Una aplicación que le genera puntos a la persona que se está capacitando, mismos que puede canjear por diferentes productos o servicios en el departamento de RRHH. Esta herramienta asegura que las personas estén en el juego, aprendan y se diviertan. Los juegos fomentan la participación.
  • Aprendizaje social. Aprender de otros miembros del equipo. Puede ser, por ejemplo, cuando aprendemos de las personas que tienen nuestro mismo puesto en otra región o país donde la compañía tiene una filial. Un intercambio de ideas y presentación de diferentes ópticas de un mismo tema, que se traduce en una herramienta muy productiva.
  • Aprendizaje adaptado. Ésta se adapta a las necesidades y capacidades del colaborador. De un curso de 8 módulos, se va dosificando la capacitación en pequeñas partes en base a lo que se necesite en el momento, ahorrando tiempo y acelerando el aprendizaje.
  • Aprendizaje de inmersión. Se trata de hacer trabajo de campo. Sumergirse, por ejemplo, en el conocimiento y aprendizaje de las prácticas que la organización realiza en otros países, para después implementarlas en México. El aprendiz o colaborador se sumerge en ese entorno. Se pueden utilizar también mundos virtuales y aprender desde su avatar, lo cual ahorra costos.

*Especialista en Desarrollo Organizacional y Liderazgo

Lee el artículo original aquí.

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